Can't you never see the rain? De la serie "Que trajedia, pulpo!"
8, 13 de 2005-11-13 de 2005
Bueno, como esto es una bitacora y en definitiva un diario de navegación, pues vamos a utilizarlo como tal.
Conseguí estar hasta las doce del mediodia sin fumar. Ventajas de viajar con personas con coches nuevos. Cuando llegamos a Donosti, lo primero que hice fue atracar una maquina expendedora.
Ya estuve una vez, pero esta ultima se corrobora la teoria de que las peluqueras de SS no se ganan la vida muy bien.
Al contrario que los agricultores. Nunca para de llover.
Tuvimos que ir a un ServiKutxa (que es como el ServiCaixa, pero con txapela) a sacar las entradas del concierto que ibamos a ver. Mi compa Julio me recordo a Homer Simpson cuando intentaba meter el billete de un trillon de dolares en una maquina de refrescos.
Hasta que un oriundo, nos aclaró que los tiros iban por otra maquina. Era la hora de comer y como no, nos fuimos al casco viejo (no, antiguo no) a que nos sablearan debidamente en una taberna de esas.
Despues de una batalla a lo Kill Bill, nos fuimos a perder el tiempo mientras otro colega llegaba (se vino solo pallá, jesus, que cojones) y nos metimos en un bar rollo irlandes (muy tipico de Euskadi), donde entre charla y pitillo, se colaba el alcohol.


Entonces, no se si soñé que entraron un monton de titis vestidas de pirata (una despedida, claro, las fantasias humedas nunca se cumplen).
En dicho bar, cojí una castaña considerable, que la lluvia ayudó a paliar, (casi peto el alcoholimetro casero marca ACME de mi colega) y nos dirijimos al velódromo de Anoeta, (si, ese estadio que inauguró la UE Lleida cascandole un 1 a 3 a la Real), como es obvio nos perdimos pero conseguimos entrar al pabellón.
Había un lleno a reventar y conseguimos colarnos hasta las primeras filas (menos mal que no era un concierto de Metallica) y ahí apareció en el escenario un señor pequeño y menudo detras de unos teclados, como cuando la orquesta del pueblo, pero a lo grande.
Hasta ese dia, no habia comprendido aun la grandeza de el cantante.
Calamaro se plagió a si mismo y cantó en el orden del ultimo LP en directo, pero cuando creiamos que se iba, nos regaló unas cuantas mas.

Un rato antes había salido al escenario Ariel Roth (que es una mezcla de detergente y eructo en catalán) a toquetear la guitarra y a dar apoyo psicologico al cantante.
Calamaro se cantó algunos temas de Los Rodriguez, como no y dedicó gran parte del concierto al fallecido Kike Turmix, que tanto dió a conocer el rock argentino en este pais.
El concierto acabó y seguimos a una cola de gente, (ya se sabe, al contrario que el salmon) paso a paso, llegamos a una especie de palco donde vemos gente con cámaras y gritando, que podia estar pasando??
De pronto veo a un tio que se parecia a Bumbury, jo que guay. Incluso detrás habia otro que se parecia a Fito, el delirio, para colmo el bajo de Platero tb estaba alli.

Hay cosas que son inevitables y, cuando uno es una estrella, lo es. Despide un aura de glamour y elegancia que echa patras. Ese es Bumbury, al que todos le decían "Jim Morrison ha muerto!!".
En fin, Fito muy majete, respondio a mis gritos y se vino a echar una foto.
Al ratito se me ocurre otear el horizonte en busca de más colegas de Calamaro y me topo de bruces con MIkel Erentxun. La ostia, pues si parece mi padre!! amablemente, responde a las peticiones de saludos, fotos y demás como corresponde a una verdadera estrella, a un verdadero artista (toma nota Enrique)
Salimos de allí extasiados y volvemos a la lluvia. Nos encontramos con los colegas y nos vamos al kasko viejo a morirnos de asko. Es lo que pasa cuando no conoces a nadie y cuando cuatro personas no llevan las mismas preferencias.
Al final nos fuimos al hotel a dormir. El hotel se componía de cuatro ruedas y un volante. Allí pasé el frio más horroroso de mi vida. Nos despertamos con los gritos y vitores de dos colegas y nos volvimos para Springfield.
Me dejo varias cosas, pero tampoco os voy a contar toda mi vida, que es mu aburría. Os dejo unas fotillos ilustrativas para que os partais la caja. Si Julito me acaba de pasar las demas, ya os las pondré.
Conseguí estar hasta las doce del mediodia sin fumar. Ventajas de viajar con personas con coches nuevos. Cuando llegamos a Donosti, lo primero que hice fue atracar una maquina expendedora.
Ya estuve una vez, pero esta ultima se corrobora la teoria de que las peluqueras de SS no se ganan la vida muy bien.
Al contrario que los agricultores. Nunca para de llover.
Tuvimos que ir a un ServiKutxa (que es como el ServiCaixa, pero con txapela) a sacar las entradas del concierto que ibamos a ver. Mi compa Julio me recordo a Homer Simpson cuando intentaba meter el billete de un trillon de dolares en una maquina de refrescos.
Hasta que un oriundo, nos aclaró que los tiros iban por otra maquina. Era la hora de comer y como no, nos fuimos al casco viejo (no, antiguo no) a que nos sablearan debidamente en una taberna de esas.
Despues de una batalla a lo Kill Bill, nos fuimos a perder el tiempo mientras otro colega llegaba (se vino solo pallá, jesus, que cojones) y nos metimos en un bar rollo irlandes (muy tipico de Euskadi), donde entre charla y pitillo, se colaba el alcohol.


Entonces, no se si soñé que entraron un monton de titis vestidas de pirata (una despedida, claro, las fantasias humedas nunca se cumplen).
En dicho bar, cojí una castaña considerable, que la lluvia ayudó a paliar, (casi peto el alcoholimetro casero marca ACME de mi colega) y nos dirijimos al velódromo de Anoeta, (si, ese estadio que inauguró la UE Lleida cascandole un 1 a 3 a la Real), como es obvio nos perdimos pero conseguimos entrar al pabellón.
Había un lleno a reventar y conseguimos colarnos hasta las primeras filas (menos mal que no era un concierto de Metallica) y ahí apareció en el escenario un señor pequeño y menudo detras de unos teclados, como cuando la orquesta del pueblo, pero a lo grande.
Hasta ese dia, no habia comprendido aun la grandeza de el cantante.
Calamaro se plagió a si mismo y cantó en el orden del ultimo LP en directo, pero cuando creiamos que se iba, nos regaló unas cuantas mas.

Un rato antes había salido al escenario Ariel Roth (que es una mezcla de detergente y eructo en catalán) a toquetear la guitarra y a dar apoyo psicologico al cantante.
Calamaro se cantó algunos temas de Los Rodriguez, como no y dedicó gran parte del concierto al fallecido Kike Turmix, que tanto dió a conocer el rock argentino en este pais.
El concierto acabó y seguimos a una cola de gente, (ya se sabe, al contrario que el salmon) paso a paso, llegamos a una especie de palco donde vemos gente con cámaras y gritando, que podia estar pasando??
De pronto veo a un tio que se parecia a Bumbury, jo que guay. Incluso detrás habia otro que se parecia a Fito, el delirio, para colmo el bajo de Platero tb estaba alli.

Hay cosas que son inevitables y, cuando uno es una estrella, lo es. Despide un aura de glamour y elegancia que echa patras. Ese es Bumbury, al que todos le decían "Jim Morrison ha muerto!!".
En fin, Fito muy majete, respondio a mis gritos y se vino a echar una foto.
Al ratito se me ocurre otear el horizonte en busca de más colegas de Calamaro y me topo de bruces con MIkel Erentxun. La ostia, pues si parece mi padre!! amablemente, responde a las peticiones de saludos, fotos y demás como corresponde a una verdadera estrella, a un verdadero artista (toma nota Enrique)
Salimos de allí extasiados y volvemos a la lluvia. Nos encontramos con los colegas y nos vamos al kasko viejo a morirnos de asko. Es lo que pasa cuando no conoces a nadie y cuando cuatro personas no llevan las mismas preferencias.
Al final nos fuimos al hotel a dormir. El hotel se componía de cuatro ruedas y un volante. Allí pasé el frio más horroroso de mi vida. Nos despertamos con los gritos y vitores de dos colegas y nos volvimos para Springfield.
Me dejo varias cosas, pero tampoco os voy a contar toda mi vida, que es mu aburría. Os dejo unas fotillos ilustrativas para que os partais la caja. Si Julito me acaba de pasar las demas, ya os las pondré.
Huh.... y las fotos¿?¿
Molt bones fotos....